
Primavera 1038. "El Veterinario", harto de aparecer en la revista del corazón "El Caballero Errante", ha decidido acabar rápidamente su trabajo liquidando a los tres reyes que quedaban en este turno (y al periodista que tomó esa foto comprometedora también). Los dos reyes cristianos cayeron fácilmente, al encontrarse en la iglesia que su confesor era precisamente nuestro conocido asesino, como se ve en la foto.

El Buho tomó muchas precauciones para evitar su destino. Con sus propias palabras:
"Ahmed II alias el Buho, se sube al minarete más alto de su palacio y se encierra recortada en mano y bajo siete llaves esperando la correspondiente visita de Manuel El Veterinario. Da ordenes estrictas a su guardia personal de vigilar los accesos a dicha torre y degollar a cualquier sospechoso, sobre todo si va equipado con una bombona de aire comprimido. (mientras su hijo mayor, el futuro Ahmed III, alias el Buho Chico, se frota las manos....)"
Desgraciadamente "El Veterinario" ya estaba esperándole oculto en el minarete y lo remató sin mayores problemas.
La suerte ha sido dispar con las rebeliones: León ha tenido mucha suerte, Castilla más bien poca, y Badajoz ha batido la marca establecida anteriormente por Toledo: 12 de sus provincias se han sublevado (he de reconocer que he disfrutado corrigiendo este movimiento).
Esto ha sido aprovechado por Javi II, que ha conquistado completamente el reino de Granada (cobrará su tirada), gracias al error estratégico cometido por el Buho al entrar en Antequera el pasado otoño. Además ha equilibrado el frente occidental, provocando la rendición de la guarnición leonesa en Toledo y entrando en la provincia de Calatrava. Mientras tanto, Fernando II se ha dedicado a limpiar su casa de "basura rebelde". Ya sólo le quedan algunos conatos de rebelión en zonas rurales de Cataluña.
Este año no hay peste.












